Enigmas de nuestra mente: El razonamiento contrafáctico

¿Qué hubiera ocurrido si….? ¿Qué habría pasado si yo no…? Nuestra mente  construye diferentes realidades para un mismo suceso.  Esta estrategia del cerebro puede resultar útil y a la vez tener algunas consecuencias negativas en determinadas circunstancias.

Sofía iba a salir de casa cuando recibió una llamada de un prestigioso hospital que realizaba una novedosa investigación sobre el cáncer de colon. Dadas sus características, podía formar parte del grupo experimental, y sólo tenía que entregar una pequeña muestra. Se preguntó: “Bueno, y por qué no? Si puedo ser útil para otros…”. Semana más tardes, en su muestra había marcadores de malignidad. De no haberse prestado voluntaria, no habría podido efectuar una detección precoz que evitaría  un largo proceso de enfermedad.

Manuela caminaba apresurada hacia la estación de Santa Eugenia el 11 de Marzo del 2004. Vivía cerca de la estación, pero llegaba justa para coger el tren y llegar a tiempo al trabajo. De pronto se preguntó si había cogido la cartera del bolso que había utilizado ayer; lo comprobó, y ¡oh no….efectivamente se le había olvidado! En la billetera estaba su tarjeta de trasporte, así que no podía acceder al tren con ella, ni tampoco pagar el billete con efectivo o por cualquier otro medio. Vivía muy cerca de allí,  así que tendría que volver a casa necesariamente.  Se dió media vuelta,  pensando en qué excusa pondría a su jefa para justificar su demora. Mientras caminaba, el asfalto bajo sus pies se estremeció  y escuchó la atronadora explosión del uno de los cuatro trenes que explotarían en la ciudad de Madrid en el peor y más grave ataque terrorista de su historia. De no haber girado sobre sus pies, probablemente hubiera perdido su vida.

“¿Qué hubiera pasado si….?”

Estas y otras muchas historias similares nos llevan a pensar: “¿Qué hubiera pasado si…?” Nos hacemos este tipo de preguntas cuando hemos escogido entre dos ofertas de trabajo, cuando hemos abandonado una relación y apostamos por otra, cuando conocemos a una persona relevante de forma inesperada o casual….

El razonamiento contrafáctico es la capacidad que tiene nuestra mente para analizar determinados hechos o situaciones construyendo diferentes realidades alternativas: lo que podría haber sucedido “si hubiéramos hecho, o si no hubiéramos hecho”. Puede hacer referencia al pasado y al futuro, y además tiene implicaciones en nuestras emociones. Es un tipo de pensamiento que cruza inevitablemente por nuestra cabeza en multitud de circunstancias. Su finalidad no es otra que dar a nuestra mente sensación de control sobre la realidad, pensando en que determinadas acciones o decisiones podrían haber cambiado parte de la misma. 

Características del pensamiento contrafáctico

Es una de las tantas facultad que tiene nuestra mente, y podría parecer perjudicial porque puede “enredarnos” si continuamente estamos dándole vueltas a lo que “podría haber sido o no”. Sin embargo, podemos aprovechar a nuestro favor alguna de sus utilidades.

El razonamiento contrafáctico….

Está en nuestra naturaleza: Nuestro cerebro no sólo tiene por objetivo mantenernos vivos, sino que además se esfuerza para que vivamos óptimamente. Es un “solucionador” nato de problemas,  así que continuamente explora los distintos escenarios con el objetivo de garantizar nuestro éxito. Para ello se anticipa a los posibles problemas y busca todas las posibles soluciones. De esta forma, nos prepara para el futuro y valora las mejores alternativas para lograr nuestros objetivos.

Desde el aprendizaje y la memoria, podría ser valioso para integrar experiencias  vividas al afrontar desde la imaginación otras alternativas. En este sentido, parece modificar y actualizar el recuerdo de un suceso.

Nos ayuda a gestionar nuestra emociones. Podemos identificar si tal vez nos sometemos a una autocrítica constante excesiva: “tendría que haber hecho esto, no tendría que haber dicho lo otro….”, o tal vez facilita que relativicemos algunos hechos desarrollando un estado emocional más favorable: “Esto no me ha gustado mucho, pero realmente  podría haber sido mucho peor si….”

Aunque todos en un momento determinado juguemos con la realidad imaginando distintos escenarios, nos ayuda a ser conscientes de la necesidad de traernos al presente, como única forma temporal en la que realmente tenemos capacidad para actuar. Quedarnos continuamente en el pasado sólo conlleva culpa, remordimiento y frustración, e ir  sistemáticamente al futuro nos puede generar un estado de ansiedad que provoque unas expectativas distorsionadas de la realidad actual. En este escenario, podríamos tomar decisiones influenciadas por el miedo a consecuencias que imaginamos, pero que realmente no conocemos.

No olvides…

Es importante no perder de vista que nuestra vida no depende de una única decisión. Son muchas  y diferentes las decisiones que nos mantienen en un camino, y lo que las hace diferenciales son nuestras actitudes ante ellas.    

“Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”

Proverbio árabe

Referencias:

De Brigad, F. (2016, 1 de Noviembre). Razonamiento contrafáctico. Investigación y Ciencia. Recuperado de https://www.investigacionyciencia.es/

Zamorra, A. Las 4 ventajas del razonamiento contrafáctico: pensar en lo que podría haber sido y no fue. Psicología y Mente. Recuperado de https://www.psicologiaymente.es/